Aprender a Pensar

Repensar la Educación

Creatividad e Innovación para Emprendedores

Magda Dávila

EmprendaMás

Sobre Magda Dávila

EmprendaMás

Soy una mujer, madre emprendedora andina me gusta lo que soy y lo que hago, amo a mi familia intensamente, Estoy convencida que la educación el factor más importante para la transformación del ser humano, de las comunidades, del mundo.  Me apasiona formar personas desde la alegría, el amor, que les ayude a liberar su pensamiento, para ser conscientes de lo que ocurre y que puedan ser protagonistas e inspiradores de los cambios en su propia vida y en sus lugares.

 
Entradas de Magda Dávila

VIVE Y SÉ FELIZ!

escrito el 18 de septiembre de 2013 por en CAMBIO DE MIRADA
Personas que se forman para Emprender

Personas que se forman para Emprender

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Bienvenidos participantes a nuestros Programas de Emprendizaje,  que te ayudará a expandir tu mirada desde la experiencia, saber, conocimiento, desde las multiples formas de aproximarnos a ella.

Desde muchos ámbitos existe el recononocimiento que la ciencia tiene sus límites. Que no es ni omnisciente ni omnipotente y que, por consiguiente, no va a poder solucionar todas sus necesidades: ni materiales ni espirituales.

Les invito a leer este artículo de E. Punset

“La fórmula de la felicidad”

¿Puede existir una ecuación que permita calcular con exactitud matemática el índice de felicidad alcanzable por una persona en un momento dado? ¿Puede establecerse una predicción de futuro (científicamente mesurable mediante el uso de dicha ecuación) de la felicidad que una persona podrá tener en un determinado momento?

Quien esté leyendo estas líneas lo más probable es que se muestre muy sorprendido por el planteamiento mismo de ambas preguntas: ¿Cómo es posible que a alguien se le pueda ocurrir dos preguntas aparentemente tan absurdas –o al menos extrañas- como estas? Podrá cuestionarse el lector. Pero… estos dos, y muchos otros, son los interrogantes que nos plantea el nuevo, y sugerente, libro de Eduardo Punset 1, titulado: El viaje a la felicidad. Las nuevas claves científicas2, de indudable éxito comercial.

En el último capítulo, titulado: La fórmula de la felicidad, Punset nos da su ecuación para poder calcular el grado de felicidad de un ser humano en un momento dado. Aunque podríamos precisar más y decir: “de un sistema biológico”, puesto que el autor sostiene que los animales también pueden ser felices, incluidos los unicelulares, como las amebas, por ejemplo.

La fórmula en cuestión es:

Donde F es la felicidad; E las emociones implicadas en nuestras acciones; M los recursos y el coste energético del mantenimiento de nuestro organismo; B es la búsqueda de nuevos horizontes (intelectuales, emocionales, profesionales, etc.) 3; P es el parámetro que define las relaciones interpersonales. R sería el símbolo que representaría a los factores externos reductivos de la felicidad, como por ejemplo: no desaprender los conocimientos y las experiencias innecesarias, nefastas o lesivas, el adoctrinamiento grupal (en el que Punset incluye a las religiones), los procesos de aprendizaje automatizados que dejan sin iniciativa al sujeto, y un predominio injustificado del miedo emocional por encima de las exigencias del estado de alerta necesario para la supervivencia. Finalmente, C sería el representante de los factores internos que llevan a la disminución de la felicidad, tales como: las mutaciones genéticas lesivas que producen enfermedades congénitas, el desgaste celular y el envejecimiento que conducen a la muerte, el estrés imaginado y, curiosamente, el ejercicio abyecto del poder. En definitiva, nos recuerda al intento de Baruch Spinoza de demostrar los fundamentos de la ética al estilo de los geómetras (con axiomas, corolarios, etc…) Como simple curiosidad decir que se echa en falta en la ecuación las unidades de medición.

Según el autor, esta ecuación es tan importante que: “dentro de unos años, el sistema educativo enseñará a los niños que el primer paso en la búsqueda del bienestar radica en aligerar el denominador integrado por los factores reductivos y la carga heredada”

Qué piensan de todo esto? Tienen la posibilidad de reflexionar y les regalo este vídeo para que se aproximen a qué es la ciencia???


seguir leyendo...

EL CONOCIMIENTO HUMANO

escrito el 15 de julio de 2013 por en FILOSOFÍA

conocimiento

Para continuar profundizando sobre este importante tema observa y comenta este video:


seguir leyendo...

AVANCES TECNOLÓGICOS

escrito el 15 de febrero de 2013 por en INNOVACIÓN

Los 10 avances tecnológicos más importantes del año

Robots espaciales, materiales “‘milagrosos”’, gafas de realidad aumentada, coches eléctricos, mascotas digitales… En 2012 se han producido innovaciones que revolucionarán nuestra forma de vivir, descubrir, trabajar y disfrutar.

La expresión “revolución tecnológica” es el reflejo de una realidad indiscutible y vertiginosa, como demuestra un repaso a los avances presentados durante los últimos doce meses.

1. El vehículo y robot espacial “Curiosity”, que descendió en el cráter Gale de Marte en agosto mediante una compleja maniobra en la que intervinieron un paracaídas y una grúa con retrocohetes, es una de las 25 mayores innovaciones del año, seleccionadas por la prestigiosa revista norteamericana “TIME”.

En dos años de exploración, este laboratorio móvil de una tonelada equipado con diez veces más instrumental científico por peso que cualquier otro ingenio tecnológico enviado previamente al Planeta Rojo, permitirá a la NASA descubrir si el planeta más parecido a la tierra alberga o albergó vida o los elementos necesarios para que ésta evolucione.

2. Otra gran innovación espacial de la NASA es el traje plateado Z-1, dotado de articulaciones ultraflexibles y diseñado para las nuevas misiones de larga duración en el cosmos, que protegerá a los astronautas de condiciones extremas y las radiaciones de alta intensidad. Tiene una escotilla en la espalda que puede acoplarse a una nave o un “rover” para que el usuario se deslice dentro sin contaminarla ni expulsar aire fuera.

3. Cinco estudiantes del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) y su profesor Kripa Varanasi han desarrolladoun sistema para evitar que los líquidos se adhieran a cualquier tipo de superficie, ya sea vidrio, cerámica, plástico o metal.

Este producto deslizante basado en vegetales y que recubre el material con una capa microscópica y resbaladiza, permitirá evitar, por ejemplo, que una botella quede sucia de salsa kétchup o que el hielo se acumule en las alas de los aviones.

4. Distintos centros de investigación han descubierto nuevas propiedades y aplicaciones del milagroso grafeno, una capa de carbono de un átomo de espesor, que es mejor conductor eléctrico que el silicio y más fuerte que el diamante.

Se ha hallado que este material puede emplearse para purificar el agua tres veces más rápido que ahora, destilar un alcohol de extrema pureza, multiplicar el rendimiento de las células solares y atrapar y manipular la luz, además de poseer propiedades cuánticas inusuales. También tiene una estructura atómica casi perfecta que le permite autorrepararse y generar corriente al deformarse.

187

5. ¿Recuerda el popular Tamagotchi que hizo las delicias de niños en la década de 1990? Según “TIME”, la compañía japonesa Bandai, que creó la primera mascota virtual, ha ido ahora más lejos, al desarrollar una aplicación que convierte la pantalla del iPhone en la cara de un perrito al cual el usuario ha de cuidar alimentar y hacer feliz, a través de comandos táctiles y vocales.

El “cuerpo” de la mascota TechPet es un simpático can de juguete cuya cabeza sirve de soporte para el teléfono inteligente.

6. Al tejer en una sola pieza la parte superior que recubre el pie, en lugar de cortar y coser juntos varios materiales, los ingenieros de Nike han conseguido unas zapatillas de carrera más ligeras que integran, sin costuras, revestimientos ni refuerzos, las áreas de mayor sujeción, ventilación y elasticidad. Denominadas Flyknit Racer, tienen 160 gramos de peso y son más respetuosas con el medio ambiente, porque dejan menos residuos en el suelo de la fábrica.

184

7.El proyecto ‘Glass’ de Google, gafas de realidad aumentada que llevan un microordenador, un display en la lente que se activa al enfocar la vista arriba y a la derecha, y un comando táctil en una de las patillas para controlar algunos contenidos, pronto formarán parte de nuestra vida diaria.

Mediante este dispositivo, sus usuarios podrán realizar videoconferencias, navegar por internet, recibir indicaciones sobre rutas, acceder a mensajes, capturar y compartir fotos y vídeo y consultar el correo electrónico, entre otras posibilidades.

8. Por otra parte el nuevo coche Modelo S de Tesla Motors ha dado un gran salto en el segmento de los vehículos eléctricos. Con las líneas de un Jaguar británico, este sedán de cuatro puertas tiene la capacidad de recorrer 426 kilómetros con una sola recarga: el equivalente a un gasto 2,6 litros de combustible convencional cada 100 kilómetros de recorrido.

Por si fuera poco, este vehículo para el que se está construyendo una amplia red de estaciones de repostaje, dispone de una pantalla táctil desde la que se puede controlar todo: desde la navegación por GPS hasta el ajuste de la suspensión.

186

8. Otro avance relacionado con el sector automotriz son los nuevos neumáticos autoinflables de Goodyear, que mantienen la presión correcta de la rueda sin que intervenga el usuario.

El sistema AMT consta de un pequeño inflador que se aloja dentro del neumático, funciona con el movimiento de la rueda y ayuda a mantener la presión idónea, gracias a un regulador interno que detecta las caídas de presión y las compensa dejando que entre aire del exterior a través de una válvula de inflado.

9. Cada año, las cámaras digitales ven cada vez reducido más su tamaño a la vez que aumentan su capacidad, pero esta tendencia ha dado un paso gigante, con la nueva Sony RX100, una compacta de 20 megapíxeles, que cierra la brecha entre el “apunta y dispara” amateur y la foto de calidad profesional.

Tan pequeña que cabe en el bolsillo, su sensor permite tomar fotos perfectas pese a ser un 20% más delgado que los actuales, y otra de sus piezas clave es su anillo de comando frontal que permite controlar las diferentes funciones.

185

10. Los Juegos Olímpicos de Londres fueron un gigantesco escaparate de las últimas tecnologías digitales, aplicadas a las competiciones, a las retransmisiones y todo lo que les rodeó.

Algunas agencias informativas emplearon dispositivos robóticos que permiten colocar cámaras en posiciones inusuales, como en lo alto de los techos de los pabellones o sobre los terrenos de juego, equipadas para tomar imágenes o fotos, controladas a distancia o de forma autónoma sin intervención humana.

También se ofreció una amplia cobertura de contenidos fotográficos en 3D de máxima calidad, que estuvieron disponibles para sus clientes tan solo unos pocos segundos después de ser tomados y procesados.

Durante los Juegos Olímpicos londinenses el sudafricano Óscar Pistorius se convirtió en el primer atleta que ha competido olímpicamente con prótesis artificiales en lugar de piernas, y la firma Omega utilizó el sistema de cronometraje para pistas y piscinas “Quantum Timer” con una resolución de un microsegundo, cien veces más que los dispositivos actuales.

Asimismo, numerosos atletas emplearon el software “Dartfish” que, gracias a una serie de cámaras que filman a velocidades altísimas y reflectores unidos a distintas partes del cuerpo, permite determinar qué ajustes debe realizar el deportista para optimizar su técnica, algunos tan sutiles como cambiar levemente la forma en que el corredor levanta una pierna.

Otros competidores recurrieron al sistema informático “StroMotionŽ”, que muestra en una secuencia el rendimiento de un atleta paso a paso, por ejemplo durante un salto de longitud.

Un año, en resumen, en que la tecnología y las aplicaciones de algunos de sus logros han tenido una gran repercusión y servirán para hacernos la vida más fácil.


seguir leyendo...

APLICACIÓN DEL CONOCIMIENTO CIENTÍFICO

escrito el 15 de febrero de 2013 por en INNOVACIÓN

El ser humano es curioso y la ciencia le ayuda a entender su entorno. Además, la ciencia tiene a la tecnología, es decir, la aplicación del conocimiento científico para nuestro bien ser, bien estar y prosperidad: ejemplo uso de la medicina, equipos de alta tecnología,uso del teléfono móvil, internet.

Es menester darse cuenta que si fuese por el creador del papel, tinta, o las máquinas que los fabrican, o sin electricidad para la computadora o los paneles solares, o las pilas. ¿Está usted leyendo con lentes? ¡Otra utilización de la ciencia!

La tecnología otorga retornos infinitamente mayores a la inversión.

Es fundamental comprender que un descubrimiento científico no involucra necesariamente una aplicación, y estas últimas, en general, se alcanzan en años o décadas.

Ciencia y Tecnología – Calentamiento Global

Responde:

¿Qué estamos haciendo en Latinoamerica para evitar los desastres naturales?


seguir leyendo...

IDEA DE PARADIGMA

escrito el 15 de febrero de 2013 por en PARADIGMAS

Joel Barker

La palabra paradigma proviene del latín, tiene una raíz griega y significa:

Patrón
Modelo
Regla
Ejemplo
Representación
Algo que está en lugar de otra cosa
Cada uno de los esquemas formales del pensamiento
Analizando a Thomas Kuhn en su libro “La estructura de la revoluciones científicas” acerca de cómo los científicos cambian sus paradigmas en física, química o biología y qué sucede cuando esto ocurre, lo que él descubrió nos ayuda a explicar porqué muchas veces somos incapaces de anticipar los cambios significativos y como nos puede ayudar a enfrentar los cambios de manera más efectiva.

Joel Barker propone que los paradigmas son una serie de reglas o reglamentos que hacen 2 cosas:

Los paradigmas establecen límites.
Estas reglas o reglamentos nos explican como resolver los problemas dentro de esos límites
El Dr. Stephen Covey define a un paradigma como la imagen o un mapa que tenemos en nuestra mente de la forma que tienen las cosas y cuando tenemos el mapa adecuado, entonces la actitud y la conducta tiene valor. La persona que piensa diferente a nosotros porque posee otro paradigma, consideramos que su pensamiento carece de valor.

Ver vídeo de “Paradigmas” por Stephen R. Covey.

Son las imágenes que llevamos en la cabeza de lo que aceptamos como la realidad pero, básicamente provienen de nuestros antecedentes sociales, de nuestras relaciones profesionales, de nuestra formación académica y laboral, y de todas nuestras experiencias en la vida.

En realidad son creencias de la forma o sentido que tienen las cosas o el único camino que enfoca a obtenerlas. Eso es la realidad y nadie de nuestro entorno las cuestiona pero, lamentablemente cuando un paradigma cambia, todo vuelve a cero.

En la década de 1970, un bioquímico pensaba que con ingreso económico de su laboratorio, atendiendo a 20 pacientes por día, podía seguir manteniendo, comprando o cambiando la casa de veraneo, mantener varios automóviles, viajar por el mundo, renovar el poco equipamiento existente, etc. y eso se iba a mantener de por vida.
En la década de 1980, las técnicas de RIA, aplicadas a hormonas y marcadores oncológicos sería una técnica que duraría toda la vida y que los pocos profesionales que la realizaban seguirían estando catalogados como una clase de profesionales de nivel superior y que la automatización de las técnicas inmunoanalíticas sería imposible.
En la década de 1980, se pensaba que habilitar un laboratorio para realizar RIA, seguiría siendo algo tan problemático o semejante a habilitar una Central Nuclear, hoy se obtiene un registro del laboratorio con en número de serie del equipamiento, los requisitos para el uso del 125I y las fotografías del laboratorio.
En la década de 1990, la mejor nafta Premium o sin plomo seguiría costando $1 igual U$S1 por litro.
Puedo citar miles de ejemplos pero con unos pocos podemos ver las nuevas reglas, cambios de paradigmas que son puras reglas nuevas y cuando un paradigma se cae, todo vuelve a cero.

Todos creemos que vemos el mundo o una situación particular tal como es pero, realmente vemos el mundo tal como somos y en un momento determinado lo proyectamos al mundo exterior, a nuestro entorno, al trabajo, con nuestros colegas, en la familia y sólo incluimos cómo nos vemos nosotros mismos. Proyectamos nuestras experiencias y conocimientos como una representación, una serie de modelos, expectativas, creencias sobre la realidad exterior y pensamos que tales o cuales situaciones son así y que durarán toda la vida. Es como si alguien se describiese a si mismo o a una situación como si realmente fuera así.

La realidad es que nos describimos nosotros mismo, es decir nuestras percepciones, nuestro marco de referencia, es nuestra visión del mundo a través del entorno académico, profesional, laboral y social, de los negocios, de nuestras experiencias, de nuestro sistema de valores, es como si fuera nuestra autobiografía y proyectamos todo esto hacia fuera.

Esto es enteramente válido a ser aplicado a los problemas que surgen día a día en la profesión bioquímica, con una velocidad asombrosa aparecen los cambios, de esos cambios surgen nuevos problemas, se encuentran las soluciones a esos problemas y en poco tiempo aparecen nuevos cambios y continúa el círculo, para resumir voy a cita dos frases de A. Einstein; “No podemos resolver problemas usando el mismo tipo de pensamiento que usamos cuando los creamos” y “Alguien que nunca ha cometido errores, nunca trató de hacer algo nuevo”.

Por suerte no estamos codificados para ver la profesión bioquímica de un solo modo, hay momentos que debemos desprendernos de viejos paradigmas y adoptar o complementar con uno nuevo. El éxito anterior bajo un determinado paradigma, no nos garantiza un éxito futuro. Lo que es obvio para algunas personas, resulta incomprensible para otras.

Si se tiene parálisis de paradigmas o parálisis paradigmática solo se escucharán amenazas, si se está abierto a los nuevos paradigmas, vamos a escuchar nuevas oportunidades, este efecto puede cegar a los profesionales frente a las nuevas oportunidades, a nuevas reglas, a nuevos conceptos, a nuevas interpretaciones, a todo lo distinto acorde a sus paradigmas y puede impedir que cada uno pueda elaborar soluciones creativas para problemas difíciles o ver nuevas posibilidades para el crecimiento sostenido, tanto profesional, intelectual y económico.

Para profundizar observemos el siguiente vídeo y luego haz una presentación con el software PREZI

Les propongo observar también lo que conversa Stephen Covey sobre la Idea de Paradigma


seguir leyendo...

PARADIGMA DEL CUIDADO

escrito el 15 de febrero de 2013 por en PARADIGMAS

Bernardo Toro

Continuar leyendo… "PARADIGMA DEL CUIDADO"


seguir leyendo...

ECOLOGÍA PROFUNDA

escrito el 15 de febrero de 2013 por en PARADIGMAS

Frijot Capra Continuar leyendo… "ECOLOGÍA PROFUNDA"


seguir leyendo...

PARA PENSAR…

escrito el 15 de febrero de 2013 por en CAMBIO DE MIRADA

El Viaje del Héroe

Comienza con la “tierra baldía” de una vida carente de autenticidad.

Los viejos conceptos, ideales y pautas emocionales ya no encajan; se acerca el momento de traspasar el umbral.

La llamada a la aventura se presenta de muchas maneras a lo largo de los años, tanto sutiles como explícitas.

Es una llamada al servicio, a entregar nuestra vida a algo más grande que nosotros mismos, la llamada a convertirnos en lo que estamos llamados a ser, la llamada a realizar nuestro “designio vital”.

Algunos de los llamados a la aventura eligen ir.

Otros pueden estar luchando durante años con el miedo y la negación antes de poder trascenderlos.

Tendemos a negar nuestro destino por nuestra inseguridad, por nuestro miedo al ostracismo, por nuestra ansiedad y falta de coraje para arriesgar lo que poseemos.

En el fondo, sabemos que cooperar con el destino aporta un gran poder personal y responsabilidad.

Si nos implicamos en nuestro destino, nos abrimos al designio del universo, que se expresa a través de nuestro designio personal.

Si nos negamos, continuamos sintiéndonos inquietos.

Después, como surgida de la nada, se presenta la guía: algo o alguien que nos ayuda a traspasar el umbral de la aventura.

Puede tomar la forma de voces dentro de las personas o de personas que nos guían y nos permiten ver el camino.

Cuando decimos sí a la llamada, traspasamos el umbral. Sobre ese momento de decisión, Buber dice: “E incluso esto no es lo que ‘deberíamos hacer’, más bien no podemos hacer otra cosa”.

En ese punto, nuestra libertad y el destino se funden. “Aquí estoy. No puedo hacer otra cosa”, dijo Martin Lutero.

Atravesamos las puertas de lo desconocido hacia el vacío, un dominio carente de mapas. Comienza el peligroso viaje y nos encontramos con una serie de pruebas, peripecias y peligros.

Es un lugar de terror y oportunidad.

Si estamos verdaderamente comprometidos a seguir nuestro sueño, hay una fuerza más allá de nosotros y de nuestra voluntad consciente que nos ayuda a lo largo del camino y nutre nuestro crecimiento y transformación.

Unas manos invisibles guían nuestro viaje con una precisión infinitamente mayor de lo que sería posible si sólo interviniera nuestra voluntad consciente.

Campbell dice que es “la fuerza sobre natural” que ayuda a “los elegidos en medio de sus pruebas más penosas”.

A lo largo del viaje nos encontraremos inevitablemente con uno o más de estos retos supremos que ponen a prueba nuestro compromiso con el camino que hemos tomado y nos dan la oportunidad de aprender de los errores.

En los estadios postreros del camino cruzamos un umbral tras otro, soportando la agonía del crecimiento espiritual y rompiendo nuestras limitaciones personales.

Cuando emergemos del encuentro supremo, ya no somos la misma persona; “tenemos algo más que ha crecido en nosotros”, dice Buber.

Finalmente, con la misión cumplida, regresamos trayendo el elixir que restaura la sociedad.

Es difícil dejar atrás la bienaventuranza de las últimas etapas del viaje, un estado de aventura suprema, para volver al lugar largo tiempo olvidado del que partimos, donde personas que son fragmentos de sí mismas imaginan ser totales.

Al volver, resulta difícil integrar el duro golpe que suponen las preguntas razonables, los resentimientos y la buena gente que no llega a comprender.

Y regresamos únicamente para preparar el viaje siguiente; pero volvemos como seres nuevos y potentes, preparados para ponernos de nuevo al servicio de la comunidad.

Joseph Jaworsky


seguir leyendo...

TEORÍA “U”

escrito el 15 de febrero de 2013 por en CAMBIO DE MIRADA

La teoria de la “ U “ es una teoría innovadora que se relaciona directamente con el cambio, la transformación y el aprendizaje.

La teoria de la “ U “ es una teoría innovadora que se relaciona directamente con el cambio, la transformación y el aprendizaje. Durante más de año y medio y después de muchos años de investigación Otto Scharmer, Peter Senge, Joseph Jaworski y Betty Sue Flowers pioneros en el aprendizaje organizacional y autores de esta teoría llevaron a cabo un amplio rango de conversaciones explorando la naturaleza del cambio y la transformación de la realidad.

Los autores encontraron que la mayoría de las personas se enganchan en patrones del pasado con respecto a cómo observar y actuar.

El proceso de la U es una metodología que trabaja con retos complejos, resuelve problemas difíciles y hace visble una amplia gama de oportunidades. La forma de la U nos ayuda a identificar las diferentes fases teniendo el comienzo por la parte superior izquierda bajando al fondo de la U para después subir al lado superior derecho.

Dentro de este proceso el colectivo recorre una trayectoria en forma de U, donde comienza en suspender los pensamientos que generalmente accesaba de experiencias o formas de pensar pasadas y de ahí en adelante sigue pasos muy puntuales de colaboración como Co-Sensibilizar, Co-Presenciar y Co-Realizar. De esta forma sabemos que los resultados vienen de una situación actual e incluso del mayor potencial futuro de la organización. Estamos Co-Creando una realidad.


seguir leyendo...

Albert Einstein

escrito el 15 de febrero de 2013 por en FILOSOFÍA

Fueron muchas y muy importantes las aportaciones del físico de origen alemán Albert Einstein (1879-1955) al mundo de la ciencia. Sus descubrimientos marcaron una época, hasta el punto de convertirse en uno de los personajes más destacados del pasado siglo XX.

einstein

Para empezar, Einstein firmó la Teoría de la Relatividad General, que supuso una auténtica revolución en el entendimiento de la gravedad. Años antes, el científico había formulado la Teoría de la Relatividad Especial, inspirada en aportaciones previas de los investigadores Henri Poincaré y Hendrik Lorentz.

Otras deducciones muy famosas de Einstein fueron las relacionadas con el movimiento Browniano, el efecto fotoeléctrico o la equivalencia masa – energía. Además, fue pionero con su Teoría del Quántum en la Radiación, esencial para el funcionamiento de la tecnología láser, y los tan de moda Sistemas de Posicionamiento Global (GPS).

Premio Nobel de Física en 1921, Albert Einstein también está considerado el padre de la bomba atómica, aunque en sus escritos se reveló como un firme defensor de los movimientos pacifista, socialista y sionista.

Albert Einstein

Qué aprender de este gran científico?


seguir leyendo...

REVOLUCIÓN CUÁNTICA

escrito el 15 de febrero de 2013 por en FILOSOFÍA

La física cuántica -también conocida como mecánica cuánticamecánica ondulatoria– es la rama de la física que estudia el comportamiento de la energía y la materia cuando las dimensiones de ésta son inferiores a los 1.000 átomos.

El término ‘mecánica cuántica’ fue utilizado por primera vez por Max Born en 1924, aunque la primera formulación cuántica de un fenómeno se había dado a conocer anteriormente, el 14 de diciembre de 1900 en una sesión de la Sociedad Física de la Academia de Ciencias de Berlín. Su autor, Max Planck es considerado el padre de los fundamentos de la física cuántica.

En cualquier caso, la mecánica cuántica es la última y más moderna de las ramas de la física, ya que sus bases se concretaron a lo largo de la primera mitad del siglo XX, en respuesta a los problemas que no podían ser resueltos por medio de la física clásica.

En el desarrollo formal de la teoría tuvieron mucho que ver también otros físicos y matemáticos, entre quienes destacaron Einstein, Heisenberg, Schrödinger, Dirac y Von Neumann. Algunos de los aspectos fundamentales de la teoría de la física mecánica están siendo aún estudiados activamente.

Observa estos vídeos y haz tu comentario al final de este apartado.

Video 1: Lo Último de la Física Cuántica: Física Cuántica

Video 2: Lo Último de la Física Cuántica: Física Cuántica 2

Video 3: Lo Último de la Física Cuántica: Física Cuántica 3

Video 4: Lo Último de la Física Cuántica: Física Cuántica 4

Video 5: Lo Último de la Física Cuántica: Física Cuántica 5

Video 6: Lo Último de la Física Cuántica: Física Cuántica 6


seguir leyendo...

LA MATRIZ DE LA VIDA

escrito el 15 de febrero de 2013 por en CAMBIO DE MIRADA

“La Matriz de la vida” es un película documental realizada en base a entrevistas a profesionales que han revolucionado el concepto de la salud y el ser humano, que presenta la nueva visión de la medicina tomando en cuenta el campo unificado y los campos morfogenéticos alrededor del cuerpo siendo invisible a nuestros sentidos; regulan y controlan todo el organismo, siendo el campo de la conciencia. Muchos científicos comunican la falta de razonamientos para entender las veloces reacciones del sistema nervioso y los millones de cambios metabólicos del organismo humano. Biólogos, profesionales de la medicina, físicos, etc. como el Dr. Bruce Lipton, Fritz Popp Phd, Rupert Sheldrake Phd. Eric Pearl, nos hablan de que la física cuántica y la genética no explica cómo funciona un ser biopsíquico como el ser humano.

MATRIZDELAVIDA

El ADN y los genes son potencialidades que se pueden modificar con las creencias y la adaptación al entorno. El campo unificado alrededor del cuerpo y los Biofotones es lo único que explicaría la velocidad en que se rige nuestro organismo. El corazón emite sonido y ondas electromagnéticas para imprimir en el campo del cuerpo la información y trasmitirla por todo el cuerpo. La coherencia de los ritmos del corazón con el cerebro explica el orden y la armonía para aumentar el sistema de sanación natural. Esto representa una revolución en el campo de la medicina, donde se proponen estudiar más cómo sanamos que cómo enfermamos, para ayudar a la auto-regeneración natural en vez de clasificar tantas variantes de las enfermedades.


seguir leyendo...

¿QUÉ ES EL SER HUMANO?

escrito el 15 de febrero de 2013 por en CAMBIO DE MIRADA

Rafael Echeverría describe el poder que posee el lenguaje como herramienta fundamental para comprender la relación existente entre conversaciones y resultados.

echeverriaLa idea de que sabemos como “las cosas son”, ya no es válida. Solo sabemos como las interpretamos, vivimos en mundo interpretativos.

La tarea fundamental se basa en que los seres humanos lleguemos a aceptar que las interpretaciones que hacemos de la realidad, son diferentes y que ninguna expresa “la verdad”. Tan solo son interpretaciónes, que lo único que hacen es definir el tipo de observador que soy en el mundo. Mas alla de que nos peleemos, por tener razón y sostener la verdad de las cosas, estoy sosteniendo mi propia verdad dentro de mi acotada interpretación de la realidad. Si cambio mi interpretación, abro un mundo nuevo de posibilidades de acción.

Algunos de los postulados básicos de la Ontología del lenguaje son:

“No sabemos como las cosas son. Sólo sabemos como las observamos o como las interpretamos. Vivimos en mundos interpretativos”.

“No solo actuamos de acuerdo a como somos, también somos de acuerdo a como actuamos. La acción genera ser. Uno deviene de acuerdo a lo que hace”. Cuando hablamos de “ser”, desde la mirada de a Ontología, estamos hablamos del “quien estoy siendo” en este momento. No nos referimos a un ser inmodificable, sino a un ser posible de diseñar su propio futuro, abierto a su propia posibilidad de transformación.

“Los individuos actuan de acuerdo a los sistemas sociales a los que pertenecen. Pero a través de sus acciones, aunque condicionados por estos sistemas sociales; también pueden cambiar tales sistemas sociales”.

Observen el video propuesto y espero sus comentarios estimados Socios de Aprendizaje


seguir leyendo...

CONOCIMIENTO CIENTÍFICO

escrito el 15 de febrero de 2013 por en FILOSOFÍA

einstein

El conocimiento científico es una aproximación crítica a la realidad apoyándose en el método científico que, fundamentalmente, trata de percibir y explicar desde lo esencial hasta lo más prosaico, el porqué de las cosas y su devenir, o al menos tiende a este fin.

Para la Real Academia Española, conocer es tener noción, por el ejercicio de las facultades, de la naturaleza, cualidades y relaciones de las cosas. Conocimiento es la acción y efecto de conocer; el sentido de cada una de las aptitudes que tiene el individuo de percibir, por medio de sus sentidos corporales, las impresiones de los objetos externos, conocimiento es todo aquello capaz de ser adquirido por una persona en el subconsciente.ífi

¿Que es el conocimiento científico?

El conocimiento cientifico sigue un proceso para su correcta creacion; es asi como la observacion de lo que nos rodea, la critica argumentativa de los hechos, la indagacion sobre lo que nos causa curiosidad son elementos esenciales para la creacion del mismo.

Es diferente del conocimiento empirico, del conocimiento cotidiano de las cosas. Su difencia principal, es que para llegar a el, se debe seguir un proceso organizado y los otros conocimientos aunque importantes no han seguido estos lineamientos.

Por ultimo todos los profesionales en potencia estan invitados a aportar mucho de sus investigaciones y experiencias. Tenemos la posibilidad y los recursos para dejar en la historia nuevos conocimientos, una huella, hagamos historia… Si nuestros antepasados con menores fuentes de informacion y menos recursos tecnologicos han logrado grandes avances; ¿por qué nosotros con tantas posibilidades no lo hacemos? El enfoque con el que reflexionaremos será desde Mirada del Desarrollo Humano Sustentable.


seguir leyendo...

NECESIDAD DE UN NUEVO PARADIGMA

escrito el 15 de febrero de 2013 por en PARADIGMAS

Miguel

El período histórico que nos ha tocado vivir, en la segunda mitad del siglo XX, podría ser calificado con muy variados términos, todos, quizá, con gran dosis de verdad. Me permito designarlo con uno: el de incertidumbre, incertidumbre en las cosas fundamentales que afectan al ser humano. Y esto, precisa y paradójicamente, en un momento en que la explosión y el volumen de los conocimientos parecieran no tener límites.

Los caminos, en otros tiempos seguros, se han borrado, la autoridad de los maestros ha sido socavada, el sentido de las realidades se ha diluido y el mismo concepto de ciencia y de verdad es cuestionado. La duda, la perplejidad, la inseguridad y una incertidumbre general se han instaurado en toda mente profundamente reflexiva.

No solamente estamos ante una crisis de los fundamentos del conocimiento científico, sino también del filosófico, y, en general, ante una crisis de los fundamentos del pensamiento. Esta situación nos impone a todos un deber histórico ineludible, especialmente si hemos abrazado la noble profesión y misión de enseñar.

No podemos abordar la temática objeto de esta obra haciendo caso omiso del pensamiento de las grandes mentes que le han dedicado sus mejores esfuerzos. Más de un centenar de pensadores eminentes se enfrentaron, de una u otra forma, con estos arduos problemas, entre fines del siglo pasado y el momento presente. Su trabajo constituye un alto pedestal que nos permite contemplar un amplio panorama, descubrir líneas de confluencia y visualizar estructuras lógicas y significativas que le dan un nuevo orden y sentido, una nueva sistematización, a las realidades que constituyen o rodean nuestra vida. Muy probablemente, estemos ante una nueva teoría de la racionalidad científica.

El hombre adquiere el conocimiento de su mundo y de sí mismo a través de varias vías, cada una de las cuales se ha ido configurando, a lo largo de la historia, de acuerdo a las exigencias de la naturaleza y complejidad de su propio objeto. La filosofía, la ciencia, la historia, el arte, la teología y, sobre todo, el sentido común, son las principales expresiones del pensamiento humano y las vías de aproximación al conocimiento de la realidad.

En los últimos tiempos —desde 1790, cuando comenzó la edad de la razón—, la ciencia adquirió un cierto predominio, dado su nivel de adecuación con el mundo concreto, tangible y manipulable que ha constituido el mayor centro de interés del hombre en los siglos XIX y XX. Sin embargo, la ciencia no puede —debido a las limitaciones que le impone su propia naturaleza— estudiar y resolver muchos problemas de gran importancia para la vida humana, como tampoco puede verificar o justificar “científicamente” las bases o supuestos en que se apoya: una teoría científica no dispone de la capacidad reflexiva para autocriticarse en su naturaleza y fundamentos.

La ciencia, entendida en su concepción tradicional, no puede entenderse cabalmente a sí misma, no dispone de ningún método para conocerse y pensarse a sí misma. El método científico no nos puede ayudar a entender plenamente el proceso investigativo humano. En efecto, para que la ciencia pueda entenderse a sí misma, tendría que ponerse también como objeto de investigación, debería auto-objetivarse. Pero la vuelta reflexiva del sujeto científico sobre sí mismo es científicamente imposible, porque el método científico se ha fundado en la disyunción del sujeto y del objeto. La pregunta “¿qué es la ciencia?” no puede tener una respuesta científica (Morin, 1984).

Comprender cabalmente a la ciencia es comprender su origen, sus posibilidades, su significación para la vida humana, es decir, entenderla como un fenómeno humano particular. Pero la objetividad del método científico requiere que la ciencia trascienda lo particular del objeto y lo subsuma bajo alguna ley general. Desde Aristóteles, la episteme, es decir, el conocimiento científico, es conocimiento de lo universal, de lo que existe invariablemente y toma la forma de la demostración científica.

Por ello, la ciencia resulta incapaz de entenderse a sí misma, aunque puede ayudar en la comprensión de ese proceso. Su mismo método se lo impide. Ello exige el recurso a la metaciencia. Pero la metaciencia no es ciencia, como la metafísica no es física.

De esta forma, la ciencia no puede responder por la solidez de sus propios fundamentos, y, en consecuencia, tampoco puede garantizar la validez última de sus conclusiones y hallazgos, sin recurrir a la metaciencia o filosofía de la ciencia para justificar sus bases y aclarar el significado de las mismas, ya que lo más oscuro de toda ciencia es siempre su base. De hecho, la ciencia tiene una imposibilidad lógica para establecer y asentarse en una base netamente empírica. De ello se sigue que la ciencia debe complementarse con la clase de entendimiento que tratan de adquirir las ciencias humanas. Querámoslo o no, si deseamos ir al fondo de las cosas, tenemos que hacer filosofía; y, aunque no queramos hacerla, la vamos a hacer igualmente, pero entonces la haremos mal.

Si la ciencia no puede dar la base firme y sólida, la roca inconmovible, el punto de apoyo de nuestro conocimiento, si debemos buscarlo en la filosofía, en general, y en la filosofía de la ciencia, en particular, conviene patentizar con qué problemas nos vamos a encontrar aquí.

Descartes se enfrentó con este mismo problema de los fundamentos en sus Meditaciones. Su búsqueda no tiende sólo a solucionar unos problemas metafísicos y epistemológicos. Es la búsqueda de un fundamento, de un punto arquimédico, de una roca estable que dé seguridad a la vida y elimine las vicisitudes que continuamente la amenazan; se trata de evitar el escepticismo radical, el miedo a la locura y al caos, donde nada es fijo, donde no podemos tocar fondo ni subir a la superficie.

Esta vivencia ha llevado a muchos pensadores, después de Descartes, a sostener un “objetivismo” a toda costa. Piensan que hay, o que debe haber, una matriz o marco de referencia permanente y ahistórico, al cual podamos apelar en la determinación de la naturaleza de la racionalidad del conocimiento, de la verdad, de la realidad, de lo bueno o de lo correcto.

Por otro lado, muchos otros autores, aun aceptando la lógica del objetivismo, expresan la convicción de que, cuando examinamos los conceptos fundamentales —como racionalidad, verdad, realidad, bondad, ética, rectitud, estética, etc.—, somos forzados a reconocer que, en último análisis, todos estos conceptos deben ser entendidos como relativos a un esquema conceptual específico, a un marco teórico, a un paradigma, a una forma de vida, a una sociedad, a una cultura.

Desde Platón, los objetivistas han señalado que el relativismo, cuando se formula en forma clara y explícita, es inconsistente y paradójico. En efecto, el relativista, implícita o explícitamente, proclama que su posición es verdadera y cierta en forma absoluta, es decir, que no es relativa. No se puede sostener lógicamente el relativismo sin minarlo.

Muchos debates contemporáneos son aún enfocados y estructurados bajo uno de estos dos extremos tradicionales. Hay aún una creencia muy generalizada que sostiene que, en último análisis, las únicas alternativas viables abiertas ante nosotros son dos: una forma de objetivismo y fundacionalismo del conocimiento, ciencia, filosofía y lenguaje, o un ineludible relativismo, escepticismo, historicismo y nihilismo.

Sin embargo, también aquí, como en muchos otros campos del saber teórico y práctico, parece que se abre una salida honrosa. No puede estar totalmente equivocado el “objetivismo”, pues se apoya en la naturaleza más profunda de nuestro proceso de conocer; pero esto no indica que esté totalmente en lo cierto. Tampoco podemos descartar totalmente la relatividad de nuestra teoría de la racionalidad: es evidente que está ligada, por lo menos parcialmente, al decurso histórico de nuestra evolución cultural.

Como sucedió en la física, y ha sucedido en muchas otras disciplinas, cuando dos posturas teóricas parecen oponerse antagónicamente y muestran, por otro lado, clara evidencia de la solidez de sus conceptos básicos, la solución ha estado en un análisis más profundo de la incapacidad de nuestra mente para adoptar dos enfoques al mismo tiempo, enfoques que se demuestran más tarde ser complementarios.

El espíritu de nuestro tiempo está ya impulsándonos a ir más allá del simple objetivismo y relativismo. Una nueva sensibilidad y universalidad del discurso, una nueva racionalidad, está emergiendo y tiende a integrar dialécticamente las dimensiones empíricas, interpretativas y críticas de una orientación teorética que se dirige hacia la actividad práctica, una orientación que tiende a integrar el “pensamiento calculante” y el “pensamiento reflexivo” de que habla Heidegger, un proceso dia-lógico en el sentido de que sería el fruto de la simbiosis de dos lógicas, una “digital” y la otra “analógica” (Morin, 1984).

El paradigma vigente —señala Fritjof Capra— ha dominado nuestra cultura durante varios siglos, ha ido formando la sociedad occidental moderna y ha influido significativamente en el resto del mundo. Este paradigma consiste, entre otras cosas, en la visión del universo como si fuese un sistema mecánico compuesto de bloques elementales; la visión del cuerpo humano como si fuese una máquina; la visión de la vida social como si tuviese que ser forzosamente una lucha competitiva por la existencia; la creencia en el progreso material ilimitado, que debe alcanzarse mediante el crecimiento económico y tecnológico; y la creencia de que el sometimiento de la mujer al hombre es consecuencia de una ley básica de la naturaleza. En los últimos decenios, todas estas suposiciones se han visto severamente puestas en tela de juicio y necesitadas de una revisión radical (en: Pigem, 1991, p. 28).

Esta orientación no enfatiza tanto la validez o falibilidad de nuestras razones y argumentos a favor o en contra de una determinada posición, cuanto la importancia que tiene el hecho de que nuestra racionalidad puede cambiar debido al proceso auto-correctivo que la constituye como tal.

Pero el mundo en que hoy vivimos se caracteriza por sus interconexiones a un nivel global en el que los fenómenos físicos, biológicos, psicológicos, sociales y ambientales, son todos recíprocamente interdependientes. Para describir este mundo de manera adecuada necesitamos una perspectiva más amplia, holista y ecológica que no nos pueden ofrecer las concepciones reduccionistas del mundo ni las diferentes disciplinas aisladamente; necesitamos una nueva visión de la realidad, un nuevo “paradigma”, es decir, una transformación fundamental de nuestro modo de pensar, de nuestro modo de percibir y de nuestro modo de valorar.

Un nuevo paradigma instituye las relaciones primordiales que constituyen los supuestos básicos, determinan los conceptos fundamentales, rigen los discursos y las teorías. De aquí nace la intraducibilidad y la incomunicabilidad de los diferentes paradigmas y las dificultades de comprensión entre dos personas ubicadas en paradigmas alternos.

Por otro lado, es evidente que el saber básico adquirido por el hombre, es decir, el cuerpo de conocimientos humanos que se apoyan en una base sólida, por ser las conclusiones de una observación sistemática y seguir un razonamiento consistente, —cualesquiera que sean las vías por las cuales se lograron— debieran poderse integrar en un todo coherente y lógico y en un paradigma universal o teoría global de la racionalidad. “La aspiración propia de un metafísico —dice Popper— es reunir todos los aspectos verdaderos del mundo (y no solamente los científicos) en una imagen unificadora que le ilumine a él y a los demás y que pueda un día convertirse en parte de una imagen aún más amplia, una imagen mejor, más verdadera” (1985, p. 222).

Pero un paradigma de tal naturaleza no podría limitarse a los conocimientos que se logran por deducción (conclusiones derivadas de premisas, postulados, principios básicos, etc.) o por inducción (generalizaciones o inferencias de casos particulares), sino que se apoyaría en una idea matriz: la coherencia lógica y sistémica de un todo integrado, similar a la coherencia que tienen todas las partes de una antigua ciudad enterrada, que se va descubriendo poco a poco. Esa coherencia estructural, sistémica, se bastaría a sí misma como principio de inteligibilidad.

Así, la epistemología emergente no postularía un punto arquimédico del conocimiento sobre el cual descansar, y del cual se deducirían jerárquicamente todos los demás conocimientos. Esto sería sólo algo similar a una revolución copernicana: pasar de un geocentrismo a un heliocentrismo. Más bien, estaríamos aquí siguiendo el esquema astronómico de Hubble, quien demostró que el universo carecía de un centro. En consecuencia, cada sistema subsistiría gracias a su coherencia interna. De igual forma, un cuerpo de conocimientos gozaría de solidez y firmeza, no por apoyarse en un pilar central, sino porque ellos forman un entramado coherente y lógico que se autosustenta por su gran sentido o significado.

En fin de cuentas, eso es lo que somos también cada uno de nosotros mismos: un “todo físico-químico-biológico-psicológico-social-cultural” que funciona maravillosamente y que constituye nuestra vida y nuestro ser. Por esto, el ser humano es la estructura dinámica o sistema integrado más complejo de todo cuanto existe en el universo. Y, en general, los científicos profundamente reflexivos, ya sean biólogos, neurólogos, antropólogos o sociólogos, como también los físicos y matemáticos, todos, tratan de superar, implícita o explícitamente, la visión reduccionista y mecanicista del viejo paradigma newtoniano-cartesiano y de desarrollar este nuevo paradigma, que emerge, así, en sus diferentes disciplinas con una exigencia integradora y con un enfoque netamente interdisciplinario. Como dice Beynam (1978), “actualmente vivimos un cambio de paradigma en la ciencia, tal vez el cambio más grande que se ha efectuado hasta la fecha… y que tiene la ventaja adicional de derivarse de la vanguardia de la física contemporánea”. Está emergiendo un nuevo paradigma que afecta a todas las áreas del conocimiento. La nueva ciencia no rechaza las aportaciones de Galileo, Descartes o Newton, sino que las integra en un contexto mucho más amplio y con mayor sentido.

En consonancia con todo lo dicho, esta obra trata de un paradigma universal, de un metasistema de referencia cuyo objetivo es guiar la interpretación de las interpretaciones y la explicación de las explicaciones. Por lo tanto, sus “postulados” o principios básicos de apoyo serán amplios; no pueden ser específicos, como cuando se trata de un paradigma particular en un área específica del saber. Todo ello le da a la obra un enfoque básicamente gnoseológico, es decir, que trata de analizar y evaluar la solidez de las reglas que sigue nuestro propio pensamiento, aunque, en muchos puntos, la actividad gnoseológica no puede desligarse del análisis de la naturaleza de las realidades en cuestión.

La Philosophia perennis (es decir, las grandes tradiciones filosóficas y espirituales, ya sean de Occidente como de Oriente) presenta la naturaleza de la realidad como una jerarquía de niveles que va desde las esferas más bajas, densas y fragmentarias hasta las más altas, sutiles y unitarias. Básicamente, se darían al menos tres niveles esencialmente diferentes: el nivel 1, de las realidades fisicoquímicas que constituye el cosmos material de las cosas inertes y posee el más bajo nivel de organización; el nivel 2 sería la esfera de la biología o estudio de los procesos vivos, y el nivel 3, que incluiría todas las actividades del intelecto, de la mente, del pensamiento operativo, es decir, la acción propia del espíritu humano.

La naturaleza propia de los niveles superiores trasciende e incluye a los niveles inferiores, pero no viceversa: así, todo lo del mundo mineral está en la planta, pero no al revés, como todo lo del reptil está en el hombre, pero no lo contrario. Hay, pues, una jerarquía de niveles.

Como cada nivel superior está constituido por características, propiedades y atributos definidores, propios de cada uno, nunca se podrá explicar en términos del nivel inferior: las fuerzas físicas, por ejemplo, no serán suficientes para explicar la fuerza que mueve la economía o los impulsos sexuales o la que mueve a la gente a suicidarse; los componentes químicos de la pintura nunca explicarán la expresión de la Monna Lisa, ni los componentes físicos de la obra el significado de Hamlet. Como decía Whitehead, si se quieren conocer los principios básicos de la existencia, hay que utilizar lo superior para iluminar lo inferior, y no al revés, como hace la reflexión reduccionista corriente.

La ciencia tradicional ha prestado, sin duda alguna, muchos servicios al hombre: le ha ayudado a superar mucha pobreza, enfermedades, trabajo deshumanizante y, en general, a alargar su vida. Pero el querer llevar el método científico a todos los campos, ha hecho que, hablando de refracción de ondas luminosas, pigmentación y colores espectrales, la ciencia haya anulado las puestas de sol, los paisajes y los arco-iris; que, tratando de ser científicos, los estructuralistas hayan desfigurado la prosa y la poesía; que, analizando computacionalmente el Nuevo Testamento, los estudiosos bíblicos destruyan la fe y la conciencia religiosa.

Por esto, Bertrand Russell dice que “la ciencia, como persecución de la verdad, será igual, pero no superior al arte” (1975, p. 8). Asimismo, Goethe dice que “el arte es la manifestación de las leyes secretas de la naturaleza”. Y para eminentes físicos, como el Premio Nobel Paul Dirac, la belleza de una teoría determinaba si ésta sería aceptada o no, aun contra todas las pruebas experimentales existentes hasta el momento; es más, Dirac “sostenía que cualquiera que tuviera algún juicio debería rechazar los experimentos y considerarlos incorrectos si iban contra la belleza de una teoría fundamental como la teoría especial de la relatividad. Y, en efecto, así quedó probado después de haberse afinado los experimentos” (Salam, 1991, p. 94-5). Estas posiciones llevan a Polanyi a afirmar que en la física “está llegando a ser casi un lugar común, que la belleza de una teoría física es frecuentemente una pista más importante hacia su verdad que su correspondencia con los hechos, los cuales pueden constituir una dificultad temporal” (en: Martínez, 1982, p. 96). Esto es debido a que con el arte no sólo expresamos las formas de las realidades que pueblan nuestro mundo, sino que también las simbolizamos con altos grados de abstracción: el arte trata de conocer y expresar lo universal. Por ello, es muy probable que la nueva síntesis del conocimiento que buscamos sea una integración potencial de ciencia, filosofía y arte, como áreas complementarias, al estilo de lo que ocurrió durante el Renacimiento Italiano.

Es de esperar que el nuevo paradigma emergente sea el que nos permita superar el realismo ingenuo, salir de la asfixia reduccionista y entrar en la lógica de una coherencia integral, sistémica y ecológica, es decir, entrar en una ciencia más universal e integradora, en una ciencia verdaderamente interdisciplinaria.

El modelo de ciencia que se originó después del Renacimiento sirvió de base para el avance científico y tecnológico de los siglos posteriores. Sin embargo, la explosión de los conocimientos, de las disciplinas, de las especialidades y de los enfoques que se ha dado en el siglo XX y la reflexión epistemológica encuentran ese modelo tradicional de ciencia no sólo insuficiente, sino, sobre todo, inhibidor de lo que podría ser un verdadero progreso, tanto particular como integrado, de las diferentes áreas del saber.

Por lo tanto, cada disciplina deberá hacer una revisión, una reformulación o una redefinición de sus propias estructuras lógicas individuales, que fueron establecidas aislada e independientemente del sistema total con que interactúan, ya que sus conclusiones, en la medida en que hayan cortado los lazos de interconexión con el sistema global de que forman parte, serán parcial o totalmente inconsistentes.

Las diferentes disciplinas deberán buscar y seguir los principios de inteligibilidad que se derivan de una racionalidad más respetuosa de los diversos aspectos del pensamiento, una racionalidad múltiple que, a su vez, es engendrada por un paradigma de la complejidad.

Estamos poco habituados todavía al pensamiento “sistémico-ecológico”. El pensar con esta categoría básica, cambia en gran medida nuestra apreciación y conceptualización de la realidad. Nuestra mente no sigue sólo una vía causal, lineal, unidireccional, sino, también, y, a veces, sobre todo, un enfoque modular, estructural, dialéctico, gestáltico, interdisciplinario, donde todo afecta e interactúa con todo, donde cada elemento no sólo se define por lo que es o representa en sí mismo, sino, y especialmente, por su red de relaciones con todos los demás.

Evidentemente, estos cambios en los supuestos básicos, filosóficos y metodológicos, de las ciencias, guiarán inevitablemente hacia otros cambios en las ciencias mismas: cambios en los diferentes problemas dignos de investigar, en la formulación de hipótesis de naturaleza diferente y en la metodología y técnicas a utilizar.

Miguel Martínez Miguelez


seguir leyendo...
Aprender a Pensar